#nacional Cuando se defiende a dictadores, se pierde autoridad moral.
El reciente pronunciamiento de Alfonso López-Chau condenando la captura de Nicolás Maduro deja en evidencia una peligrosa postura política.
Mientras Venezuela sufre una de las peores crisis humanitarias de la región, él opta por respaldar un discurso que termina blanqueando a un régimen autoritario.
No se trata de “defender el derecho internacional”, sino de ignorar deliberadamente el colapso económico, la represión y la migración forzada que el chavismo ha provocado.
Resulta preocupante que una persona con aspiraciones de influir en instituciones clave como el BCR o el manejo del dinero público muestre simpatía por modelos que han llevado a países enteros al desastre.
Defender a Maduro no es neutralidad: es una señal de alerta para el Perú.







